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Reparando agujeros

En cascos de fibra si queremos rellenar un pequeño agujero, de cierta profundidad, no debieramos recurrir de inicio al gelcoat, dado que no es un material indicado para tal cometido. En su caso lo adecuado sería rellenar la cavidad con epoxi o masilla de poliester armada sin dejar que rebose. Una vez secado, ya podremos aplicar una fina capa de acabado, ahora sí con gelcoat, buscando igualar tonalidad y brillo con la del resto del casco.

Acabar como de costumbre con un suave lijado y pulido final.

Como astucia adicional y que viene al caso, sería bueno procurar tener siempre en la caja de herramientas algún antiguo CD de deshecho; son ideales, entre otros usos, como paleta para mezclar el epoxi.

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Interruptor para molinete

La instalación de un nuevo molinete de ancla, de más potencia, implica la revisión de toda la instalación existente hasta la fecha. Es muy posible que haya que cambiar el cableado por otro de sección superior y consecuentemente el interruptor magnetotérmico existente.

En este post explicaremos, solo, la forma correcta de proceder para elegir el nuevo interruptor.

Ante todo hay que tener claro que la función del magnetotérmico es proteger el cableado que alimenta al molinete, de sobretensiones o calentamiento. Dando por hecho que el cable que tenemos es de la sección correcta y cumple con la caida de tensión máxima admisible para la longitud de línea (todo ello será objeto de un futuro post), deberemos proceder como sigue (Supongamos que hemos instalado un molinete de 1400 w en un barco con instalación a 12 voltios):

Dividimos la potencia del nuevo molinete (1400 w.) por la tensión de la línea (12 v) y el resultado lo incrementamos un 20%. El resultado nos indicará el amperaje que debe tener el nuevo interruptor magnetotérmico.

I (Amperios) = (P  / V) x 1.2

I = 1400 w / 12 v = 116.66 x 1.2 = 140 A.

Es decir, que suponiendo una instalación con el cableado correctamente dimensionado, deberíamos montar un interruptor de 140 amperios o cantidad más cercana a esa cifra disponible en el mercado.

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Barnizar

Conseguir un barniz bien acabado no es siempre tarea fácil. tampoco lo es lograr una adecuada adherencia entre capas y evitar así el rápido degradado y el decapado prematuro. El objetivo de este post es dar unos consejos básicos que debiéramos tener en cuenta a la hora de barnizar.

Si Suponemos que trabajamos sobre madera en buen estado estos son algunos consejos:

  • Lavar bien la madera con agua y detergente eliminando manchas y sobre todo restos de aceite o grasa.
  • Aplicar un lijado suave hasta que la madera presente una textura fina, libre de cualquier pequeña granulación.
  • Aplicar una primera mano de barniz diluído al 50% con el disolvente adecuado.
  • Aplicar una segunda mano diluída al 10%.
  • Aplicar un mínimo de dos manos más con barniz puro.
  • Si la pieza a barnizar va a ser sometida a desgaste (una mesa por ejemplo); el número de manos de barniz puro a aplicar no debiera ser inferior a cuatro.
  • Lijar siempre con lija «de agua» entre mano y mano.
  • Nunca lijar a «contra-veta»
  • .Aplicar siempre el barniz en dirección a la veta de la madera.
  • Siempre que sea posible procurar trabajar en ambiente libre de polvo (condición ideal no siempre factible).

 

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Cortar un tablero chapado

¿Cuantas veces al querer hacer un pequeño trabajo a bordo, manipulando tableros chapados, los resultados no han sido los esperados? Y es que más de una vez al intentar hacer un corte con la sierra de calar, la chapa se nos ha astillado convirtiendo el resultado final en algo no muy profesional, por no calificarlo de impresentable.

El problema, muchas veces, parte de una sucesión de pequeños errores y la solución es, como casi siempre, muy sencilla.

En primer lugar habrá que disponer del material adecuado para hacer el trabajo: Sierra de calar, hoja específica para el corte fino de tablero, un cuter, una regla, lápiz y mesa o plataforma de trabajo.

A continuación hay que marcar con el lápiz la línea por la que vamos a cortar. Seguidamente  y ayudándonos del cuter y de la regla hacemos un corte profundo por la zona marcada, Seguimos posteriormente con la sierra de calar dicha línea de corte con la máxima atención posible.

Otra solución, apuntada ya en otro post de este blog, sería cortar con la sierra por el reverso de la pieza. De esta manera la chapa no se astillará, dado que el corte se produce siempre en la fase ascendente de la sierra. El astillado quedaría así en la cara oculta del tablero.

En ambos casos el resultado será el esperado.

 

 

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Tapones de teca saltados

Las cubiertas de teca más antiguas, las que iban atornilladas a las cubieratas de fibra, pueden llegar a ser una fuente inagotable de problemas para el sufrido armador. Todo el que ha podido disfrutar o padecer (va en gustos) tal tipo de cubierta, habrá renegado en algún momento de tamaña ocurrencia constructiva, es decir: de como convertir un contenedor estanco (el poliester) en un auténtico colador. Pero ese es otro tema, no el objeto de este post.

Nuestro consejo, en esta ocasión, tiene que ver con los tapones saltados que tantas veces aparecen en este tipo de cubiertas. ¡Desconfiad de aquellos lugares en las que esto ocurra! Suelen ser un síntoma claro de entradas de agua por la zona afectada. Hay que sacar, en tal caso, el tornillo para sellarlo todo debidamente. Para rematar la faena hay que volver a colocar un nuevo tapón de teca, fijandolo con cola epoxi o resina de poliester. Rematar la faena lijando hasta que el tapón quede debidamente enrasado a cubierta.

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Historia de un sueño.

Post publicado en nuestro blog Navegando por Grecia.
Que delicia volver al agua con el barco. Estar en el varadero, en seco, es de lo más cansado, de lo más caluroso, de lo más sucio: pinturas, disolventes, grasas, polvo… Uf que delicia volver al mar.
Y el caso es que este varadero tiene su gracia. Tiene gatos y en primavera, muchos gatitos; tiene una pareja de ovejas que balan sin parar. Y gallinas; tiene unas hermosas gallinas. Es lo menos parecido a un varadero convencional. Y tiene a Takis, que en su patacha trapera nos invita a cervezas heladas y nos cuenta historias como esta:
Corrían los años 50 y nadie sabía que había unas islas en el Jónico. Solo los propios isleños que las habitaban y producian 4 limones y 5 cabras; cuando un conocido millonario decidió comprar una. El era Onassis , ella Skorpios; un islote. Y luego vino Maria, mi admirada María Callas; pero eso es otra historia.
Todas las islas deshabitadas de Grecia suelen estar llenas de cabras.  Ellas no se escapan, las cabras. Y ellos, los dueños, solo tienen que ir con la barca y recogerlas. Skorpios estaba llena de cabras y los pastores se enfadaron mucho cuando el millonario compró la isla; sus animales ya no podían pastar por los suntuosos jardines y mayestáticas casas; así que quisieron matarlo. Takis dice que lo intentaron, yo no lo sé con certeza. Bueno, dejémoslo en que lo planearon.
Onassis que no era tonto, se dio cuenta de que si no puedes contra ellos, lo mejor es aliarte. Decidió ser muy amable y generoso.
Y en esto apareció Kiriako ( Domingo) que remaba con su barca por los alrededores de Skorpios. Kiriako era decidido y tenía una gran idea: construir un varadero en el protegido golfo de Vliho, en Lefkada. Se acercó al Cristina, el famoso yate y pidió hablar con el dueño. Los guardaespaldas se lo impidieron, pero Onassis, oyendo el alboroto se acercó y les dijo que lo dejaran pasar. Kiriako, seguro de su idea, directo en sus pretensiones, expuso al poderoso Aristoteles sus deseos; este sonrió y asintió. Le prestó el dinero para abrir su varadero. Varadero en el que mi barco y otros mucho, descansan en invierno.
Hoy ya nadie intentaría matar a Onassis que convirtió unas islas de limones y de cabras e una de los centros del glamur del Mediterráneo. Y mucho menos Kiriako que consiguió su sueño: el Varadero de Vliho.
Isla de Skorpios
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Fueraborda bajo el agua

No es tan raro y seguro que a más de uno le ha pasado alguna vez: Un descuido, una mala maniobra, un vuelco de la auxiliar… y nuestro flamante fueraborda cae al agua. ¿Qué hacer?

Lo primero que hay que tener muy presente es que desde el momento en el que el motor sale del agua y vuelve a entrar en contacto con el aire, comienza el proceso de corrosión. Y este proceso no es lento si no ciertamente muy rápido, afectando a todas las piezas que han estado en contacto con el agua de mar. Lo ideal, por lo tanto, es actuar rápido, enjuagando, secando y limpiando todo el material afectado.

Pero tal solución no siempre es factible, bien sea por no saber hacer el trabajo uno mismo, no tener un mecánico a mano o por cualquier otra razón. Recomendamos en tal caso mantener el motor alejado, el máximo tiempo posible, del principal agente oxidante: el oxígeno del aire. Para ello lo ideal sería disponer de un bidón o un cubo grande de basura en el que pueda caber el fueraborda. Echar en el mismo una pequeña cantidad de líquido lavavajillas (tipo Fairy o similar) y llenarlo todo de agua. A continuación volver a sumergir el motor, pero esta vez en agua dulce. En estas condiciones el proceso de corrosión será muy lento, prácticamente nulo, y podremos esperar sin problemas para actuar debidamente.

¡Seguro que vuestro mecánico os felicitará!

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Pegamento para reparar velas

Por parecerme de interés para cuialquier navegante, traigo a este blog una noticia recogida en NAUTA360, web del diario Expansión. Alude a la próxima llegada al mercado de un producto concebido específicamente para el encolado de las velas de nuestros barcos. La cosa, en principio y en espera del precio, parece tener buena pinta. Ya veremos.

Cito textualmente:

«El grupo de Ingeniería de Materiales (GEMAT) ha desarrollado un adhesivo específico para la reparación de velas sin importar el material de su fabricación.

Según informa la empresa, su aplicación es rápida, flexible, y satisface las necesidades en las condiciones más exigentes ya que ha sido probada tanto en el barco de la Barcelona World Race Renault ZE como por los tripulantes del Camper Team New Zealand en esta edición de la Volvo Ocean Race.

El producto ha sido desarrollado en el Institut Químic de Sarrià de la Universitat Ramon Llull. Este producto, desarrollado específicamente para la reparación de la velas, tendrá también en el futuro aplicación en otros sectores profesionales más allá de la náutica.

El producto saldrá a mercado a principios del año 2012 en dos formatos: 295 ml, aptos para pistolas de silicona convencionales, y 10 ml con sistema side-by-side con jeringa autoaplicadora. Sin embargo, todavía no están disponibles los precios oficiales de venta.

Actualmente, Sailiing Technologies R+D Group está también desarrollando cuatro proyectos enfocados tanto a la fabricación de nuevos materiales como energía a bordo».

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Me estoy hundiendo.

Post publicado en nuestro blog Navegando por Grecia.
Lo venía sospechando desde hace algún tiempo. Quieres negar la evidencia; la dura evidencia. Pero los signos son inequívocos: en el barco entra agua por la bocina; aprieto las abrazaderas, cambio las abrazaderas, vuelvo a apretarlas. Entra más agua que antes. Tengo un problema; de los gordos.
Era finales de Julio. Toda Grecia preparada para la estampida estival hacia la costa y para dejar Atenas como un pueblo abandonado del Oeste Americano. Y yo, en Lefkada, con una larga temporada de navegación con el barco por delante. Con pasajeros llamando por teléfono sin cesar.
Llegamos el día…tal
– Salimos el día….cual

– ¡Que ganas tenemos de llegar¡

Me acordaba de Safo, la poetisa que se suicido, en esta misma isla, arrojándose al mar desde un lugar que hoy ya se llama: el salto de Safo.

El cabo Dukaton o salto de Safo, en Lefkada

 

¡Takis βοήθεια!   (Takis= nombre de un mecánico, βοήθεια= ayuda) ¡Me hundo!
Me fui navegando a vela, a Vliho, donde Takis tiene su chiringuito lleno de gatos, de chatarra náutica y motores desvencijados; con la bomba de achique permanentemente en marcha.
Tras sucesivos intentos por mejorar la situación, sin éxito, pronunció las palabras que yo mas temía y que ya esperaba:” Tienes rota la bocina”.
La bocina es un tubo de bronce por donde pasa el eje de la hélice; va laminado con fibra  y solidario al casco.  Es decir, romper la bocina es una avería muy rara; muy, pero que muy, grave.
Sé cómo te sientes, pero ahora no podemos hacer nada. Mañana estará todo cerrado en Atenas y yo también me voy de vacaciones. Es un trabajo para hacerlo con calma en invierno.-Dijo estas palabras mientras se alejaba por el varadero arrastrando un alternador y seguido por sus gatos. Mi mirada se clavo en el infinito y se nublo, totalmente.
No habrían transcurrido 5 minutos cuando se dio la vuelta y me chilló desde lejos:
– ¡Θα το κάνουμε( ¡Lo haremos!)

Sonreí. Imaginé a Safo arrepintiéndose de su salto, antes de llegar al mar.

Safo saltando.

 

Agosto, 40 grados. Sacaron el barco del agua y daba la impresión de que se iba a derretir. Varadero vacio, ni una sombra. Dentro del barco era como estar en una olla a presión, con el sol calentando su casco azul y sin el mar debajo para atemperar. Sudábamos, sudábamos…Takis maldecía el momento en que había accedido a hacer el trabajo.
Sacó la bocina vieja….¡¡¡¡Ohhhhhh!!!!
El problema es que este tubo, de este diámetro, no lo encontraremos aquí. Hay que pedirlo a Atenas–  Dijo, para mi desesperación-  y Atenas está cerrada a cal y canto. Pero….Tengo una idea. – Tomó su teléfono y se alejó dando grandes voces y risotadas.
¿Cuál?- Dije yo.
He invitado a un amigo  a comer en mi casa, vive en Atenas. La única condición que le he puesto es que traiga un tubo de bronce.Me respondió.
Y ¿Que ha dicho? – Pregunté.

¡Ah Malaka! (gilipollas, expresado en tono cariñoso) Lo llevaré.

 

 

Atenas está a unas 5 horas de Lefkada por carretera. Su amigo tardó 12. Las colas de coches intentando huir de Atenas , salieron en todos los informativos. Pero la bocina llegó. Y la montamos. Y Takis Laminó y laminó a 40ºC. Y yo le hubiera dedicado un templo entero.

 

En 4 días estuvo todo listo, la Maga en el agua y navegando.



Apreciado lector náutico ¿Cómo se hubiera solucionado esta situación en nuestra querida España? ¿Y en Italia? ¿Alemania, quizas?

Me podeis preguntar ahora ¿porque estoy enamorada de este país?

 

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Cortes limpios

Tener que cortar, con sierra de calar, un listón de teca para hacer una moldura o un trozo de tablero para ese trabajo siempre pendiente en nuestro barco… ¿A qué navegante no se le ha presentado alguna vez el caso?
El brico-consejo que os aporto tiene que ver con una mala utilización que muchas veces he visto hacer de esta herramienta: la sierra de calar.
Cuando hagais un corte con ella hay que tener en cuenta que la hoja de la sierra corta siempre en el sentido ascendente, es decir,cuando sube. Es por tanto imprescindble, si queremos obtener un corte limpio, que trabajemos por la que vaya a ser la cara oculta o menos visible de la pieza. El resultado final mejorará notablemente.