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23/01/2012

Llenar espacios vacios

Post publicado en nuestro blog Navegando por Grecia.
El ser humano tiene una extraña obsesión por llenar los espacios vacios.
– ¡Aquí me haría yo una casa!
Y aquí es una costa virgen, un río limpio, un bosque inexpugnable…y con este deseo vamos talando arboles, asfaltando caminos y llenando el mundo de cemento. Tal vez para poder gozar del mar de esta absurda manera:
images+2.jpg.Hawaii o Bombay, que mas da
Meganísi es una isla. Los primeros en descubrirla fueron los veleros, hace ya mucho tiempo. Su costa recortada, con esos fiordos profundos, su situación en un mar interior, protegido por el continente y las islas de Lefkada y de Kálamos, la convierten en un lugar, para los navegantes, cercano al de Adán y Eva antes de pecar.

Estos veleros, los primeros, disfrutamos mucho amarrando a sus olivos y dejando pasar el tiempo, de la misma manera que las hojas de un libro, de muchos; de todos los libros que fuéramos capaces de leer en nuestro retiro.  El mayor estrés: los paseos hasta el pueblo, entre rebaños de ovejas, para ir a la taberna, para hacer la compra o por el simple placer de pasear.

Algún viajero intrépido, excéntrico, nos cruzábamos por los caminos. Viajero que hallabamos más tarde en cualquier balcón, de cualquier casa donde alquilaran habitaciones. Cuantos tomos releídos de “En busca de tiempo perdido”. Que buen sitio para encontrarlo.

 

Y lo mejor…el invierno. Orión aparecía en el cielo, con su fiel perro, y los veleros desaparecían en el mar, con sus tripulantes, los viajeros con sus libros. Y la isla se quedaba sola esperando la lluvia reparadora.

Uno de mis pueblos preferidos era Spartahori, en lo alto de la montaña, con unas vistas soberbias sobre todo el mar interior y sobre el puertecito de abajo, Porto Spilia, con una taberna en la orilla que freía los mejores calamares del Jónico y donde Bapi, el dueño, te recibia con la mejor de sus sonrisas.

Caminar por el pueblo saludando a derecha e izquierda, un balsamo para el espiritu.

Pero un día llegué y encontré esto:

¿Qué sentido tiene, para un turista, ir a una isla sin playas, con los fondos fangosos y donde para bañarte en el mar hay casi que despeñarse por los riscos?
¿Qué diferencia hay entre estar aquí o en un hotel de las mismas estrellas, pero en Cancún?
Me espanta, porque tengo muy reciente el dolor de ver nuestra propia costa cambiar a velocidad de vértigo y  se el final de la película. El propietario que vendió estos terrenos a la constructora creerá que hizo un gran negocio; el tiempo mostrará que fue pésimo; el negocio siempre lo hacen otros.

Hoy Bapi ya no sonrie cuando vas a su taberna. Y la lluvia no es capaz de reparar el paisaje de tantos arboles arrancados. Otro  tachón del mapa.

¡Maldito el hormigón! Se extiende, como una epidemia, como un cancer, como una enfermedad terminal que acabara con todo.

Navegando por el Mediterráneo , ,
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18 Comments
  1. Si, Ana m el maldito hormigón¡¡¡ El maldito negocio inmbiliario¿¿ Al final, seguimos en la maldita sociedad de consumistas…. incluso llegan a las islas griegas¡¡¡¡ BKS

  2. Y tanta casa hermosa, en pueblos hermosos, abandonada ¿ por qué tenemos que construir otras?

  3. ¡Cómo entiendo tu dolor…! Me ha emocionado tu forma de contarlo. Una siempre tiene la esperanza de que alguien, alguna vez, sepa ver los errores que cometieron los demás y decida no caer en ellos. Yo tengo la esperanza de que los griegos sepan verlo a tiempo, antes de que casos como el que nos muestras dejen de ser excepciones. Hay gente que denuncia lo que pasa (entre otros el WWF, mira este ejemplo tan trágico http://wwfaction.wordpress.com/2010/09/13/elos_papa/), pero una se pregunta si será suficiente. Esperemos que sí.

  4. Tremendo Beatriz, que triste, que hermosa playa, que hermoso humedal y que rabia que tengo.
    Los griegos claro que se dan cuenta, no todos desdeluego, pero las malditas agencias de calificación, FMI y demas calaña los tienen atrapados por el pescuezo.

  5. Empecé a leer tu articulo emocionado. ¡Meganisi!. Mi isla maravillosa. Un sitio donde podría retirarme. Pero… ¡ahi de mí!.Conforme leo, una angustia me atenaza la garganta. ¿Por que Ana habla en pasado?¿Que le han hecho a mi isla?.Preferiría no haber llegado a la foto final. Esta noche voy a tener pesadillas.
    Besos sin urbanizar
    Viriato

  6. Cuando tu estuviste en Meganisi, el desacato hormigonil ya estaba hecho.
    Habría que acabar con todos los que se dedican a la construcción… 🙂

  7. Νίκος-Εμμανουήλ 30/03/2011 at 10:15 pm Responder

    Tras leer tu excelente artículo, he ido corriendo a la caja de puros en la que tengo cientos de tarjetas postales de Grecia y, efectivamente, tengo vistas aéreas de Meganisi en las que aparece totalmente cubierta de vegetación, ni tan siquiera se distinguen los pequeños pueblos… Por desgracia, me temo que ese tachón no será el último. Y es que el hormigón es a las costas lo que el amianto al ser humano: un cáncer asesino.

    Saludos

  8. Si, Nikos. Encima, a estas islas tan verdes les sienta fatal las construcciones, el pelado que dejan en la montaña es abominable. Pero tristemente, en Meganisi, no solo ha apareciso este hotel, si no un salpicón de villas horrendas con piscinas absurdas y habitantes de 2 meses al año; eso si, no todas juntas, mas bien diseminadas…para que quede mas bonito.

  9. Firmo sobre tu comentario, abajo el ladrillo. A partir de mañana me hago el máster de cajero de Prica. ¡A ver si apruebo!
    Viriato
    Por cierto, yo estuve la primera vez en Meganisi allá por el 2004 y no estaba hecho el desastre.
    Besitos

  10. Yo creo que en el 2004 si no estaba terminado, estaba ya en marcha el asesinato.

    Y lo de la construccion no lo decía por ti, me meto con los que construyen en un sitio como este, habiendo casas abandonadas en el pueblo por reformar.
    Esos que ven un terreno vacío, en cualquier parte del mundo y ya estan calculando la edificabilidad permitida. Marina D'orror por ejemplo.

  11. Desgraciadamente, atentados como este se ven a menudo en todos los rincones de Grecia. Este verano volví a la zona de Pérdika y Sívota después de varios años y me encontré un verdadero horror de hormigón en la bajada hacia la maravillosa playa de Ayía Paraskeví

  12. Si María, también he pasado por Sivota y Perdika. ¡Ay!
    Afortunadamente, creo que las cosas en Grecia van despacio; desafortunadamente, este tipo de destrucción, cuando toma carrerilla, no hay quien lo pare.

  13. Tremenda epidemia, que solo se detiene con el exceso y la fealdad. En Meganísi,las carreteras y los apartamentos y saturación por doquier . Aquí, destrozarón el azahar y ahora solo queda un solar, frente de casa. Qué haremos !!!!!!!!!!!!!!

  14. Pues como sigamos así tendremos que pintar los arboles.

  15. El mundo se está quedando pequeño. No hay rincón dónde no pongan sus ojos los codiciosos. Y más aún en este pobre Mediterráneo.

    Saludos!!

  16. Hay que ver el lado bueno de la crisis, si es que tiene alguno: se ha parado la construcción.

  17. Me "chocó" la 1ª imagen… "qué raro una foto de este tipo, con una de estas piscicinas y viniendo de Ana…" , Sentí un alivio cuando ví la siguiente… " Ah, esta sí que mola, seguí viendo esas preciosas imágenes… hasta que,…"gluppss" La cruda realidad!! Ahí entendí todo. Como llevo alguna que otra temporada teniendo la oportunidad de ver el perfil de estas islas, mi sensación es la de una "cabellera bien poblada" a la que a alguien
    se le ocurre que, para encajar en una de las tribus "urbanas", tiene que empezar a rapar o a hacer cortes transversales…
    Un bico

  18. Si, pero sin rastas. Mas parece un rapado carcelario.

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